la 1ª web sobre el Puli en español

Que saber antes de comprar nuestro Puli

¿QUE SON LOS PERROS?

Ante todo, son seres vivos, no son un juguete inanimado, ellos necesitan comer, dormir, hacer ejercicio, descansar, aprender cosas, jugar, etc., y tienen que hacerlo a un ritmo que sea conveniente para nosotros, pero también para ellos.

Ese ritmo variará mucho cuando sea adulto.

De momento, nuestro cachorro nos va a dar trabajo, pero a cambio nos va a dar mucho cariño, él solo quiere agradar a su dueño, por eso estará feliz cuando le acaricies y le digas palabras de ánimo.

¿ELEGIMOS O NOS LO REGALAN?

Si nos regalan un perro, y decidimos quedárnoslo, no tenemos que elegir, pero aún así tendremos que tener en cuenta algunas cosas:
- Queremos un cachorro
- El caracter
- El pelo
- El tamaño
- Nuestras circunstancias
- Si tenemos otros animales domésticos.

El tamaño.

En general, para la convivencia, para estar en casa o para pasear, es indiferente que el perro sea grande o no, de hecho, los perros grandes suelen ser más tranquilos cuando están en casa, pero pueden darse circunstancias en cada uno de nosotros que requiera tener en cuenta el tamaño.
Para personas mayores que no tengan fuerza es más recomendable un perro pequeño, ya que es más manejable que uno grande. Aunque un perro grande bien educado no tiene porqué arrastrar a nadie por la calle, a la hora de meterle en la bañera, llevarle  al veterinario por ejemplo si está cojo, o alguna situación parecida, una persona con algún problema de falta de fuerza tendrá más dificultades con un perro grande que con uno pequeño

Por otra parte, un perro muy pequeño no nos podrá acompañar si nos gusta ir al campo, montar en bicicleta, ir a nadar etc.

A los  perros excesivamente grandes que viven en la ciudad se les ve cansinos y agobiados. Por otra parte, es corriente ver en el parque perros muy pequeños  asustados y temblorosos, sobre todo si sus dueños no les han acostumbrado a relacionarse  con otros perros desde cachorros.

Nuestras circunstancias

Tenemos que prever que pueden ser variables. Un perro es un ser vivo que va a depender de nosotros, y aunque en un caso de apuro podamos regalarlo a alguien que lo vaya a cuidar bien, es hacerle sufrir privarle de quien él considera que son sus dueños, a los que adora, y de los que depende, es mucho peor que para ti tener que prescindir de un gran amigo.

 Se da el caso de parejas jóvenes que se casan, adoptan un perro y cuando se queda la mujer embarazada se quitan el perro. ¿No se les podía haber ocurrido que lo más lógico es que sucediera eso? Por otra parte un embarazo y un bebé no son una razón para quitarse el perro si éste es equilibrado, está bien educado, y lo tenemos con todos los cuidados sanitarios.

No hay que caer en el error de creer que porque vivimos en un chalet o en el campo y tenemos jardín o espacios verdes ya no tendremos que ocuparnos casi del perro, porque, aunque para nosotros será más fácil, y para él más agradable vivir así, hay que educarle para que no se ensucie en cualquier sitio del jardín, la orina produce calvas en el césped, y tampoco querremos tropezones y resbalones desagradables y malolientes.

También habrá que enseñarle que no se coma las plantas, ya que,  aparte de destrozarlas, puede comer algunas que le ocasionen daños o le intoxiquen, los bulbos también pueden causar problemas. Mientras sea cachorro, lo mejor será acotarle un espacio donde no haya peligro de que coma o estropee nada, sobre todo para cuando se quede solo. Tendremos asimismo que sacarle a pasear, porque necesita andar, hacer ejercicio y aprender a moverse por el mundo.

Si tenemos otros animales domésticos.

Si son pájaros o cobayas no habrá problemas ya que suelen estar en jaulas. Con las tortugas y sobre todo con los galápagos habrá que tener cuidado, enseñárselo, dejarle que se acerque y lo huela y decirle ¡NO! si lo intenta coger. 
 
Con el gato. Si el perro llega a casa siendo cachorro, y el gato también lo es, no habrá ningún problema.


Si el gato es adulto necesitarán un periodo de adaptación, hasta que se dé cuenta de que el cachorro no le va a atacar, que en todo caso lo que quiere es jugar con él. De todas formas el gato tiene buena defensa ya que puede subirse donde el perro no llega.

Si los dos son adultos, la dificultad será mayor, porque aunque el perro no tenga intención de atacarle, (algunos son así, pocos), el gato no se sentirá seguro y estará a la defensiva.

Si además el perro es como la mayoría, tratará por instinto de cazar al gato, en este caso habrá que mantenerlos separados y solo con la ayuda de otra persona de vez en cuando reunirlos en la misma habitación, o mejor aún, en campo abierto, donde el gato sepa que se puede escapar, y procurar que se huelan y se conozcan muy poco a poco. Si es el gato el que está asustado y bufa, hay que tener paciencia, se acostumbrará, pero asegúrate de que no le va a hacer daño al perro.

Con otros perros

En este caso hay que tener muy en cuenta el sexo de los dos. Si son de distinto sexo la adaptación será fácil, pero tendremos problemas cuando la perra tenga sus celos, por eso, a no ser que ésta esté esterilizada, no conviene  tener juntos a perros de distinto sexo si no los vamos a poder separar durante tres semanas dos veces al año.
 
Si son del mismo sexo, en casa hay un perro adulto y lo que llega es un cachorro, de momento no tiene por que haber grandes problemas, pues lo normal es que el perro adulto respete al pequeño aunque no al revés, ya que el cachorro volverá loco al mayor con sus juegos y su vitalidad.

Con el tiempo pueden surgir  graves problemas si uno de los dos ejemplares amedrenta al otro constantemente, algunos perros pueden llegar a enfermar por esa razón. Por eso habrá que buscar un equilibrio entre las características de los dos perros. Algunas razas, pueden ser propensos a peleas si conviven ejemplares del mismo sexo.

¿Qué debemos exigir cuando compramos un perro a un criador?
Según Real Sociedad Canina de España

  • Desparasitados
  • Microchip
  • Vacunas
  • Fotocopias de los certificados oficiales de libre de displasia de los padres en el caso de los Golden Retriever
  • Fotocopias de los certificados de libres de taras oculares de los padres.
  • Inscripción en el L.O.E. / R.R.C
  • Inscripción de la camada

L.O.E. y R.R.C

El Libro de Orígenes Español (L.O.E.) tiene por objeto proporcionar a los criadores, compradores y aficionados caninos, una fuente de autenticidad oficialmente reconocida en España, de la que pueden hacer garante uso, en el desarrollo de sus respectivas actividades, adquisiciones, cesiones y fuentes de conocimiento.

Todo ejemplar inscrito en el L.O.E. tiene reconocidas un mínimo de tres generaciones (hasta los bisabuelos), que son las que figurarán en el pedigree del ejemplar.

Los ejemplares reconocidos por la R.S.C.E. pero de los que no son conocidas sus tres generaciones completas, se inscriben en el Registro de Razas Caninas (R.R.C.).


INSCRIPCIÓN DE LA CAMADA

Deberá estar firmado tanto como por el dueño del macho como de la hembra.
La hembra deberá haber cumplido el año y no superar los 10. Los machos deberan estar entre los 9 meses y los 12 años.
Una vez inscrita la camada en el R.S.C.E los cachorros reciben un núm. de registro L.O.E


PEDIGREE

El Pedigree es el documento que certifica la genealogía del ejemplar hasta tres generaciones. En él figuran los antepasados, hasta la tercera generación, y los datos del ejemplar. Si deseas conocer los tramites para obtener el pedegree y las tarifas, las encontraras el la web de la Real Sociedad Canina de España





© www.hungarianpuli.es by www.saramet.com