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Educación canina en positivo - Socialización del perro -

Si hay un punto importante en la educación de nuestro perro es la socialización, y así como en cualquier otro aprendizaje que queramos darle, no es importante la edad de nuestro perro, en esto es fundamental empezar cuanto antes. Hay teorías que dicen que antes de los 3 meses el perro ha tenido que estar con 300 perros y otras tantas personas distintas.

Siendo esos números, muy elevados y casi imposibles de conseguir, para cualquier persona con una vida atareada como es la habitual actualmente, si deberemos intentar que el perro se relacione desde que lo tengamos en casa, con pocas semanas, con el mayor número de personas y perros distintos. Intentaremos que este con niños, gente adulta, gente con cosas fuera de lo normal, muletas, bastón...

En relación a los perros, intentaremos lo mismo, que se relacione con el mayor numero de perros posible, grandes, pequeños, con mucho pelo, poco pelo.... Como a esa edad los cachorros aun no tienen todas las vacunas tendremos cuidado de que lo juntamos con perros completamente vacunados y sanos. Si los perros han venido de zonas con muchos perros les limpiaremos un poco las patas y el hocico y no nos preocuparemos de nada más.

El bajarlo al parque lo antes posible también es muy importante por lo que hablaremos con nuestro veterinario para empezar en cuanto el nos diga que ya puede. Aunque seguramente el nos diga que hasta la última vacuna no podemos, algunas de ellas no son fundamentales si sabemos que el lugar donde lo llevamos es una zona saludable.

La primera vez que el perro baje al parque y se junte con otros perros tendrá miedo, para él es algo nuevo ya que nunca ha salido de casa y todo lo que ve es desconocido. De cómo actuemos estos primeros días depende en gran medida como será nuestro perro el resto de su vida, así que deberemos tener muy claro cómo actuar.

El perro lo más seguro es que se asuste cuando otros perros se acerquen, y más si son más grandes e intentan jugar con él, un empujón, un revolcón, puede hacer que nuestro perro llore como si lo estuvieran matando, e intentara refugiarse con su amo, que es quien le da seguridad. Si en ese momento corremos a sacarlo de ahí lo que le estamos indicando a nuestro perro es que eso es peligroso y no debe juntarse con otros perros. Lo que debemos hacer es muy sencillo, NADA, únicamente estaremos atentos a que nuestro perro no se pueda hacer daño, pero le dejaremos que el solo aprenda a relacionarse con los demás perros, sin intervención nuestra. Si el perro acude a refugiarse en nosotros simplemente le ignoraremos, seguramente intentara meterse entre nuestras piernas o se pondrá a nuestros pies, así que nos apartaremos y así le indicaremos que nosotros no le ayudamos porque no está ocurriendo nada malo.

Únicamente si creemos que realmente otro perro mucho más grande puede hacerle daño porque se han puesto a jugar de una manera muy brusca, iremos a separarlos un momento hasta que los perros se calmen un poco y volvamos a dejarlos jugar juntos. Aunque veamos que un perro es mucho más  grande que el nuestro, normalmente ellos mismos saben cómo juegan entre ellos, es habitual en los parques ver perros de muy distinto tamaño jugando juntos, y también lo habitual es ver como el pequeño es el que más fuerza hace mientras el grande se deja hacer. Por ello solo vigilaremos un poco sin intervenir más que si lo vemos necesario de verdad.  Aunque veamos que el perro chilla y llora, no significa que le hagan daño, solo nos llama para que lo saquemos de ahí, si lo hacemos, cogerá miedos que luego serán muy difíciles de quitar. Conforme pasen los minutos iremos viendo como el perro cada vez se separa mas de nosotros y se pone a investigar todo lo que le rodea, en muy pocos días sabrá relacionarse con los demás perros y tendremos un perro bien socializado para toda su vida.

No olvidemos que la mayoría de los mordiscos de los perros son por miedos y falta de seguridad, así que no fomentemos nosotros esos miedos.

Otra cosa muy importante es saber que cuando el perro este con miedo, no debemos darle cariño, si lo hacemos fijaremos el miedo como algo bueno, esperaremos a que el perro este tranquilo y sin miedo y entonces si le daremos cariño. Pensemos que cuando damos cariño a nuestro perro, lo que estamos haciendo es recompensarlo por algo que ha hecho bien, luego si le damos mimos cuando esta con miedo, le estamos diciendo que está bien tener miedo y fijaremos en el esas sensaciones.

A nosotros nos dará mucha pena el ver como nuestro perro llora el primer día en el parque, pero más pena nos dará tener un perro que no pueda jugar con los demás perros el resto de su vida, así que seamos duros dos días, para disfrutar el resto de su vida de un perro feliz. Pensemos que el primer día del perro en el parque, es como el primer día de un niño en la guardería, llorara sin parar, pero no nos lo llevaremos a casa por eso.

 

 

 





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